Al entrar en el siglo XXI, la humanidad asumió que la ciencia y la tecnología seguirían su imparable ascenso. Y no nos equivocamos. La tecnología ha estado colándose hasta en los detalles más irrelevantes de nuestra vida, hasta el punto de que ya se nos hace muy difícil sobrevivir sin ella.
Los especialistas aseguran que estamos en la era digital y del conocimiento, caracterizada por una explosión de la información y de los datos disponibles.
Esta infinita cantidad de información nos brinda innumerables ventajas, pero también nos trae ciertos inconvenientes e incomodidades. Entre las desventajas podríamos mencionar, por ejemplo, la mayor facilidad con que los grupos delincuenciales pueden recaudar y movilizar dinero, la aparición de noticias falsas por doquier, y la posibilidad de perder privacidad.
A pesar de todo, la tecnología sigue siendo una aliada fundamental de la sociedad moderna. Nos ha unido más que nunca, y nos permite estar conectados en tiempo real. Con la pandemia del Covid-19, se demostró que la tecnología resulta indispensable para nuestra supervivencia diaria, y para disminuir los efectos adversos de la enfermedad global.
En el campo educativo, los dispositivos tecnológicos han permitido seguir con las actividades escolares a distancia, en la medida de lo posible. Así hemos evitado detener por completo los estudios, con todas las consecuencias que eso pudo haber acarreado en los niños, jóvenes y maestros.
Es imprescindible hacer énfasis en la importancia que ha tenido la tecnología en el combate del COVID-19. Con una rapidez nunca antes vista, la humanidad ha podido dar con vacunas que pueden combatir eficazmente la enfermedad.
También en el campo de la tecnología aplicada a la medicina, las prótesis e implantes se han perfeccionado y han aumentado mucho su calidad. En este sentido, los productos de Motiva, por ejemplo, ofrecen altos niveles de seguridad, con resultados cada vez más naturales. Se trata de implantes de última generación, ideales para lograr resultados soñados y diseñados para cada mujer.
En los años por venir, la ciencia seguirá marcando la pauta de la evolución humana. Uno de los desafíos más importantes que tenemos como especie es lograr vivir en plena armonía con el medio ambiente, sin perjudicar nuestras ambiciones y proyectos. La apuesta por las energías renovables cada vez alcanza nuevas cotas.
Por ende, se espera que en las próximas décadas los combustibles fósiles reduzcan de forma significativa su cuota de mercado. Sin duda alguna, esto profundizará y afianzará los cambios hacia una era basada en la ciencia y en la innovación.